Adentrarse en un nuevo mundo siempre es fascinante y complicado. Eres un novato y a cada paso que das te asaltan nuevas preguntas que no sabes contestar. Nosotros queremos arrojar un poco de luz a todas esas dudas que eres incapaz de resolver.

“HAN PASADO DOS SEMANAS DESDE QUE EMPECÉ A CORRER Y HE ENGORDADO”

Es normal, tu rutina ha cambiado y estás en pleno de adaptación. La actividad física que antes no realizabas provoca una mayor pérdida energética, por lo que también llevas a cabo una mayor ingesta para recuperar esa energía perdida.

Además hay que tener en cuenta que los músculos adquieren un mayor volumen por lo que se hacen más pesados haciendo que ganes unos kilos más. ¡Nada por lo que preocuparse!.

“LAS AGUJETAS NO ME DEJAN SEGUIR”

Las agujetas son algo completamente normal, sin embargo, no permitas que hagan que abandones tu entrenamiento. Con un poco de calentamiento previo y posterior conseguirás reducir el dolor que te causan, sigue corriendo.

“EMPIEZO A CORRER Y ME ASFIXIO”

No te fuerces, hay que ir poco a poco. Si notas que no puedes más y que le falta aire a tus pulmones, baja el ritmo. Es normal esta sensación, estás generando cambios en tu sistema cardiovascular y pulmonar, tu cuerpo necesita adaptarse poco a poco. Lo más aconsejable es crear una buena base aeróbica que nos permita mantener y controlar los ritmos en carrera.

“NO TENGO MUCHO TIEMPO PARA CORRER”

Correr dos días seguidos no es lo mejor, el cuerpo necesita tiempo para adaptarse y recuperarse, sin embargo siempre es mejor que ni hacer nada.

Además hay que tener en cuenta que si un día no puedes correr no ganas nada aumentando la intensidad otro día para compensarlo. Si va a haber poco entrenamiento necesitaremos hacer rodajes suaves.

“AY, DUELE”

Hay veces que al hacer ejercicio sentimos dolor y no siempre son agujetas. Es importante detectar el dolor y tratar de prevenir lesiones antes de reanudar el ejercicio. Sin embargo vamos a ayudarte a detectar dolores que NO implican mucha seriedad y preocupación.

Dolor de tibias: Es un dolor muy común que se puede tratar de evitar o mitigar corriendo en superficies más blandas y aplicando frío al terminar los entrenamientos.

Dolor en la zona interna de la rodilla o del tobillo: Si te impide seguir haciendo ejercicio durante más de tres días seguidos si que deberías ir a un profesional para tener una opinión experta, sino es un dolor normal.

Dolor de espalda: Si no has tenido problemas previos de espalda no hay ningún problema, es una dolencia común. Si efectivamente te han diagnosticado previamente alguna dolencia de espalda debes de ir a ver a tu médico.

Dolor en los dedos: La mejor forma de hacer que no aparezcan estos dolores evitando correr largas distancias en tus primeros rodajes, sin embargo es normal, ya que los impactos en los dedos en los pies hacen que los dedos se resientan. Además hay que ajustarse bien las zapatillas (ni muy flojas, ni muy apretadas) y cortarse regularmente las uñas para minimizar los impactos de la zapatilla.

Antonio Brown Womens Jersey